Me han llamado hoy los de Orange dándome la bienvenida. Les digo que yo no he contratado nada nuevo con ellos, que si es que a ellos les aparece algo y me dicen que sí, que una ADSL.
De nuevo les pregunto que como es eso posible, sin que yo no haya realizado ninguna grabación ni firmado ninguna documentación y me dice que no es necesario, que como el motivo de mi baja por fallo en el servicio, el alta es automática…. ¡¡¡Lo que me faltaba por oír!!!, que son ellos los que me dejan de prestar el servicio, me obligan a tramitar una baja (para lo cual realizan una grabación), me tienen varios meses a la espera de solucionar “sus problemas”, hasta que al final no veo otro remedio que contratar con otra compañía, y ahora x meses después de esto me llaman diciendo que me han dado una nueva alta (sin mi permiso).
Después de intentar comprender como esto es posible, decido tramitar una nueva baja para lo cual me proporcionan una referencia y un número de teléfono donde me realizan una nueva grabación de baja (ya van dos) y ahora mismo me tienen a la espera de darme otra referencia que imagino acredita mi solicitud de baja.
A todo esto le pregunto si no se les ocurrirá mandarme una factura y me dicen que depende, si existe incumplimiento de contrato por permanencia. ¿Pero qué incumplimiento de permanencia si los que me obligaron a tramitar la baja fueron ustedes hace ya cuestión de por lo menos un par de meses?, ¿no será más bien incumplimiento por vuestra parte del contrato por no haberme prestado el servicio?
Lo que hay en España en el sector de telecomunicaciones está pa verlo… Historias para no dormir.








Es cierto que decir dónde estamos y qué estamos haciendo en cada momento puede ser peligroso, y no solo en Venezuela sino también en España, y ya no solo para secuestros o atentado, sino incluso para un simple atraco. Es decir supongamos que decimos “estoy en la cafetería”. Pues ya le estamos diciendo al caco que puede pasar por casa a llevarse unas cuantas cosas, o incluso que nos espere en la puerta de esta con una navajilla y nos pida el PC, Móvil y demás artilúgios que solemos llevar aquellos frikis de la comunicación 2.0.